Diario de un fotografo 08 Dic

Fotografía de Producto Sillas

 

Hace poco una empresa de muebles para restaurantes me solicitó realizar una sesión de fotografía de producto de unos muebles que habían vendido en un restaurante en Tampico, Tamaulipas, México.

Esta empresa tiene la buena idea de tomar fotografías a los muebles que vende en el mismo restaurante en el que los vende. Usando las instalaciones de los lugares crea un stock de fotografías con distintos modelos de sillas y mesas para su propia publicidad. De esta manera muestra como se verían los modelos de sus muebles en situaciones reales.

Cuando me llamarón y me dijeron que en esta ocasión era en la ciudad de Tampico inmediatamente pedí un boleto de avión para mi asistente también, pero no aceptaron, aunque comprendo perfectamente que las empresas buscan no generar gastos, también es cierto que no es un gasto sino una inversión, su dinero será recuperado con las ventas que logren con esas fotografías. La desventaja es doble en este caso, una para mi por la dificultad de viajar con el equipo solo y otra el riesgo de poner la sesión en peligro por falta de ayuda. Es un riesgo porque pone en peligro la relación de trabajo del fotógrafo con la empresa si llegará a suceder algún inconveniente.

Me proporcionaron el teléfono del dueño del restaurante para ponerme de acuerdo con él para el día y la hora de las tomas. Debía de ser en un horario fuera del flujo de comensales clientes que visitan el lugar para comer, para no interrumpir la clientela.

Llamé y no me gusto para nada la llamada. El dueño me dijo –si claro, vente para acá, no te va a pasar nada, yo te recojo en el aeropuerto y te subo al avión de regreso- Inmediatamente me puse en alerta. El señor era muy amable, pero dentro de sus palabras me hizo recordar y saber con toda certeza que la Ciudad de Tampico estaba en graves problemas con el narcotráfico. Su amabilidad traía consigo una sugerencia y yo sin asistente!

Me subí al avión con el alivio de saber que ese viaje solo sería de ida y vuelta el mismo día. Al llegar me sorprendió lo pequeño del aeropuerto, cualquier estación de camiones de la ciudad era mas grande. Al llegar al restaurante, afortunadamente, ya se encontraba el personal, el cual ya estaba enterado de mi visita.

Era un restaurante bonito, la decoración era muy al estilo de lo nuevo, ese estilo de diseños muy nice, con lámparas originales y pisos de mosaicos octagonales de colores pastel y paredes decoradas de maderas con diseños complicados cortados a laser. Otra cosa que me sorprendió era el giro del restaurante porque se trataba de Tacos de carne en diferentes presentaciones. El restaurante me hacia pensar en las posibilidades de hacer crecer un negocio y darle un estilo mas limpio y elegante, por lo general las taquerías son de un sentido popular, pero allí las habían subido de categoría. Por otro lado, estaba leyendo el libro del Quijote de la Mancha y justamente el restaurante tenia el nombre de Sancho Pansa.

Mientras estudiaba el mobiliario junto con el restaurante vi que tenia un severo problema de luz. La luz de exterior solo tenia una dirección y era mas fuerte que el interior. Toda la luz entraba por el frente y el contraste con la luz interior era demasiado.  Opté por utilizar la técnica fotográfica HDR en combinación con los flashes que traía.

Primeramente saque el promedio de luz que había entre el interior y el exterior, con esa información saque la potencia a la que deberían estar los flashes, en este caso, a la mitad de los tres pasos y medio que había de diferencia entre la iluminación exterior e interior. La luz de los flashes siempre será la misma y me mantendrá la misma iluminación en las diferentes tomas para el HDR. La idea es que nunca se vea el flash y que el HDR suba la luz de las sombras y baje la luces altas. También pude haber hecho  la misma toma sin flashes ya que realizaba un HDR. Pero tomado en cuenta que es una fotografía de producto, la combinación de la técnica HDR y los flashes otorga una realce bonito a los productos. En este caso no es una fotografía de arquitectura o una fotografía de paisaje, por lo que el enfoque esta en el producto.

Solo tenía tres horas para realizar todas las tomas que pudiera para traerme varias opciones para trabajar y escoger posteriormente, ya que los comensales llegarían y el restaurante se llenaría de gente. Un trabajo contra reloj.

Comencé con lo difícil, las tomas de frente a contra luz, primero una pruebas para hacer los ajustes necesarios. Las primeras tomas son las mas tardadas, luego como que uno calienta motores y las cosas fluyen mas rápido. En ese momento fueron llegando las meseras que amablemente me comenzaron a ayudar en el acomodo de las sillas y mesas. Todo fue mas rápido. Para cuando llegó finalmente la gente a comer ya me sentía seguro de tener el trabajo logrado. Lo que seguía era un arduo trabajo de edición posterior en la computadora.

Cuando fuimos a comer pude ver como la gente vive en un lugar empapado del narco. Las historias y los relatos sobre el tema pulula. Todo el mundo allí tiene una historia cercana ligada a las balas. Posteriormente tomé el avión de regreso y al llegar a la ciudad pensé en ese dicho tan mencionado por acá “México tan lejos de dios y tan cerca de los Estados Hundidos”

 

Oswaldo Ramírez / contacto@sabinastudio.mx / sabinastudio.mx

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Diario de un Fotógrafo en la Ciudad de México / Fotografía Ejecutiva, Mariana.

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Oswaldo Ramírez es un Fotógrafo en la Ciudad de México especializado como Fotógrafo de Arquitectura, Fotógrafo de Productos y Fotógrafo de Retrato en Sabina Studio.

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