27 Jul

Es natural y muy frecuente tener miedo a tomar fotografías en la calle, el interés, el placer de hacerlo y mil motivos más son el motor que nos lleva a considerar salir a la calle con cámara en mano a realizar una secuencia de fotografías al aire libre.

Pero hay un inconveniente; el miedo, la timidez, la inseguridad a un posible panorama hostil al salir a realizar las fotografías. La sensación de sentirse observado y de intimidar con la cámara, que, al fin y al cabo, la cámara es un ojo, un observador. El fotógrafo amateur o profesional, y cualquier persona, sabe que es incomodo ser observado, es como ser juzgado, medido, estudiado, eso es motivo de atención, y la cámara proporciona todos esos sentimientos en el sujeto observado. Por eso es natural sentir incomodidad al salir a tomar fotografías a la calle, el fotógrafo sabe que entrará en la intimidad de las personas, en el espacio del otro, en su mundo, y eso no a toda la gente le gusta.

Hay que asumir desde un principio que justamente de eso se trata salir a tomar fotografías a la calle. Que se trata de adentrarse en la intimidad de la calle, de las personas, que nuestra mirada no es invasiva, sino apreciativa, es un registro mas que un acto de agresión. Es uno primero el que debe situarse en un buen lugar interno para salir al exterior. Tener bien claro lo que uno hará y como se sentirá durante toda la sesión pase lo que pase.

Pedirle permiso a toda la gente en la calle para tomarle una fotografía, cambiaría todo el trabajo porque se perdería esa naturalidad que otorga la espontaneidad. A menos que ese sea nuestro motivo, deberemos comenzar a superar ese miedo a tomar fotografías en la calle aplicando una de las muchas técnicas para tal motivo, la fotografía de campo.

Bueno, por otro lado, las bajas de fotógrafos por tomar fotos en la calle es casi nula. Si no es el caso de fotografía de guerra o algo parecido, es muy poco probable que alguien te diga algo o que alguien tenga la curiosidad de preguntarte porqué tomas fotografías. Así que no te preocupes de más. Sin embargo es bueno ser precavido y respetar el derecho de la gente a no ser molestado.

El Street Photography al estilo de Bruce Gilden resulta intimidante para el observador y para el sujeto retratado porque son retratos muy de cerca con miradas fuertes y con una técnica por demás desinhibida. Bruce Gilden retrata a las personas de frente, en la calle, con un flash en la mano y una cámara Leica; sin más ni más que plantándose de frente, muy de cerca, mientras las personas caminan, provocando sobresalto muchas veces en la gente que retrata. Bruce Gilden platica, mientras camina con la gente y consigo mismo, como se ve en los videos que le han hecho algunas televisoras sobre su trabajo. Ésta es una manera de trabajar la fotografía callejera, sin inhibiciones, con un carácter creativo de resultados sobresalientes.

Bruce Gilden es un extremo, cero prudencia, rostros asaltados a sangre fría, almas robadas, secuestradas sin tiempo a mentir, a posar. ­­Pero hay muchas maneras de trabajar la fotografía en la calle, así como intereses. La fotografía de arquitectura, fotografía antropológica, fotografía de reportaje o fotoperiodismo, fotografía libre, fotografía urbana, fotografía documental, etc, solo por mencionar algunas. “El momento decisivo” acuñado por Henri Cartier-Bresson supera toda técnica y todo motivo, nunca deja se ser una combinación entre el fotógrafo y el momentum, un instante, un segundo, una decisión, una intención. Ese lapso de tiempo en el que se combinan tantos factores que se escapan al entendimiento los motivos y las consecuencias, los destinos. Cartier-Bresson dijo: “La fotografía es para mi el reconocimiento en la realidad de un ritmo de superficies, líneas o valores…”

Es importante mencionar al fotógrafo Nacho López quien trabajaba armando sus fotografías en repetidas ocasiones, donde el resultado era de una naturalidad sorprendente. Si uno observa sus fotografías sin saber que muchas eran armadas con intencionalidad, fácilmente podrían pasar por una espontaneidad natural. La belleza de la obra de Nacho López es una mezcla de tomas furtivas en la ciudad y otras perfectamente planeadas, también en la calle, que muestran una época bellamente capturada por la lente y la visión de un fotógrafo nato.

Salir a la calle a tomar fotografías es, ya de por si, un acto de asalto temporal. Hay un cierto poder en el acto de tener una cámara en las manos que en un principio intimida tanto al portador como al sujeto, pero que con el tiempo resulta muy interesante el trabajo mental que otorga, el trabajo interno en uno mismo que provoca el pensar y el sentir la fotografía. Es un trabajo intimo, un dialogo con uno mismo desde lo externo, desde la realidad tal como se ve y se congela con un “click”­ en ese instante decisivo. La significación que se forma y se deforma a cada instante dando sentido solo para el fenómeno social histórico, tomado como sentencia de la fotografía misma, la prontitud del instante inmediato, se fotografía, siempre, el hoy.

Oswaldo Ramirez / Sabina Studio / contacto@sabinastudio.mx

 

Oswaldo Ramírez es un Fotógrafo en la Ciudad de México especializado como Fotógrafo de Arquitectura, Fotógrafo de Productos y Fotógrafo de Retrato en Sabina Studio.

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